16.5.08

Sobre Macondo (Una hermenéutica etimológica)


(WARNING!!: No se recomienda la lectura del siguiente artículo a niños de menos de 10 a 12 años –dependiendo de la educación que pretendan sus respectivos padres, tutores o encargados- debido a las posibles elucidaciones que podría contener acerca de sus orígenes biológicos y étnicos. También podría echar luz acerca de la mecánica sexual interviniente en la procreación humana y de ellos, por supuesto).

Reflexionar en mis ratos de ocio – que son los más- acerca de este nombre tan emblemático de lo que sería un antihéroe con respecto a la civilización, una ciudad bien arraigada a la tierra, tan alejada de la Utopía de Tomás Moro como lo puede ser la filosofía occidental del pensamiento oriental, me llevó a acercarme a este término de manera más bien etimológica que cualesquiera otras visiones.
Dicho término se podría dividir, para nuestro estudio, en dos partes: Mac + condo.
Podrá parecer muy rebuscado para un neófito en la literatura – porque me parece rebuscado a mí- derivar el nombre de esta ciudad a la que muchos identifican con Cartagena de Indias, una ciudad de Colombia muy pintoresca a los fines turísticos con la que Gabriel García Márquez se lleva muy bien, de la mecánica tradicional de poner apellidos según características individuales que luego llevarán ad aeternum sus sucesores hasta que a un buen señor se le ocurra, siendo hijo único, tener sólo hijas con su mujer.
Se sabe bien que el sufijo “Mac” o “Mc” es el equivalente holandés de la terminación española “ez”, la inglesa “son”, la rusa “evsky” u “ovich”, entre otras. Todas estas significan “hijo de” seguido del nombre con el que empiece el apellido. (Por ejemplo: González = hijo de Gonzalo; Johnson = hijo de John, Stepánovich = hijo de Stepan) La parte que sigue, podría ser una apócope de “condón”, cuyos sinónimos son, a saber: profiláctico, preservativo, forro (desligado de sus usos despectivos), barrera, etc.
Todo esto bien podría ser un equivalente de “Hijo de un condón”.
Se me podría reprochar una contradicción patente en esta consideración: cómo puede ser que alguien sea hijo de un condón, si precisamente este artefacto sirve para no tener hijos. Si es tan obvia la refutación, habría que aplicar el Principio de Caridad y suplantar la palabra “hijo” por “causa”, que es lícito adoptar como análogo, como muchos sabrán. Si el condón es la causa de la maternidad y de la paternidad, se podrá deducir que esta herramienta de divorcio entre el placer y la procreación ha fallado. (Esto es: el condón estaba pinchado o se rompió debido al mal uso o a la incorrecta colocación del mismo).
Ahora sí se puede hacer una aproximación a lo que pueda significar: hijo a causa de un forro pinchado, a su incorrecta utilización o a su ausencia absoluta, es decir, el mal llamado “onanismo”.
La obra “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez, una de las obras maestras del denominado “realismo fantástico”, está situada espacialmente en Macondo, ciudad que funda uno de los Buendía luego de una larga expedición y que geográficamente no existe, sino que más bien es un lugar imaginario, quizás inventado para darle un hálito de fantasía o, al menos, no teñir de cuestiones políticas trilladas su novela por el solo hecho de nombrar algún lugar en concreto.
Psicológica o antropológicamente, el nombre de la obra podría ser un excelente resumen de lo que es la novela en cuanto a sus personajes, por lo que se me parece una buena interpretación, o una buena premonición del personaje al que se le ocurre el nombre, de lo que será la existencia de cada uno de los descendientes.
Puede aseverarse, sin temor a generalizar parcialidades (a inducir), que cada uno de los personajes que intervienen en la obra están solos desde que nacen hasta que mueren, y los que no lo están o pueden no estarlo, se elevan y salen volando por la banderola del baño debido a su belleza sobrenatural o son atados en un árbol en el patio, muriendo allí mismo.
Vista críticamente a la novela en cuestión, haciendo de cuenta que hubiera sucedido realmente, la ciudad bien podría ser un mal aborto, hija de un forro pinchado, emergente de un acto involuntario y hasta contradictorio con lo que realmente acontece como consecuencia de los hechos, esto es, la fundación de la ciudad y la vida de sus habitantes y la de los fundadores de la progenie.
También se puede dar incluso otra interpretación de lo que signifique “Macondo”. Hijo de un forro puede ser hijo de nadie o no-hijo del personaje o ciudad en cuestión, en el caso en que el preservativo haya servido a los fines premeditados. Un hijo de un preservativo puede ser la banalización del acto sexual al no dejar descendencia, un acto desprovisto o desvestido de sus finalidades últimas, un artilugio de la imaginación humana para contrariar sus mecanismos biológicos, para hacer más científica la naturaleza, para desnaturalizar lo que podría enmarcarse en parámetros naturales y no inducidos.
Cuando uno lee la obra, independientemente de lo que pueda querer expresar con el nombre de la ciudad, pareciera que hay algo en la familia, en los genes, o en algún tipo de tradición de padres a hijos que los excluye de situaciones en las cuales podían llegar a ser felices, algo en su constitución interna que rehuye la capacidad ficcional de la felicidad, algo que les hace ver la realidad de manera desprovista de máscaras, quizá gracias a que la muerte y la desaparición está siempre presente, con su consecuente carga de soledad y angustia.

Sergio A. Iturbe
16/03/03

18 comentarios:

GradoCero dijo...

Cada vez, un placer pasar por acá. Este último escrito: excelente felicitado je..muy bueno posta.
Original respecto de la hermeneutica etimológica, unas analogias incalculables.
Y muy poético y certero:
" algo en su constitución interna que rehuye la capacidad ficcional de la felicidad, algo que les hace ver la realidad de manera desprovista de máscaras, quizá gracias a que la muerte y la desaparición está siempre presente, con su consecuente carga de soledad y angustia"

Salud

> Mr. X dijo...

Ja. Qué ocurrencia, lo de Mac-condo. Sólo que le agregaste a la palabre una c que nunca tuvo. Ya no podremos subirlo a Wikipedia... :(

Demon/Cleaner dijo...

Ay ay ay. Otro más...
¿No sabías que en la formación de palabras se pierden letras? ¿Qué hacías mientras Viottito enseñaba etimología? ¿Haciendo afiches para el centro de estudiantes?
Puto.

> Mr. X dijo...

En su libro Viaje a la semilla: Gabriel García Márquez, la Biografía, Dasso Saldívar da hasta cuatro versiones del origen de la palabra Macondo (pp. 115-117):

1. La primera, y al parecer la más importante, señala que Macondo era el nombre de una hacienda bananera propiedad de la United Fruit Company, ubicada sobre el río Sevilla, cerca del pueblo homónimo.
2. Del mismo modo, se señala que Macondo, y al parecer este sería el origen de la palabra en tierras americanas, es un fitonimo de origen bantú para plátano. Macondo provendría de makonde, que es el plural de likonde, voz con la que se designa al fruto prenominado en la milenaria lengua centroafricana y que literalmente significa alimento del diablo. Sin embargo en la región caribe colombiana este nombre pasó con el tiempo a designar a un tipo de árbol de madera muy apreciada en la región y que fue sometido a sobreexplotación, habiéndosele confinado en la Sierra Nevada de Santa Marta para comienzos del siglo XX. Al respecto, el nombre de la hacienda de la United Fruit se debió a la presencia de dos famosos ejemplares de este árbol en dicha finca.
3. Asimismo, se afirma que existía un poblado en el municipio de Pivijay con el nombre Macondo. Saldívar no es claro al respecto de señalar si existe una relación entre la hacienda de ese nombre y el pueblo que se formó en Pivijay, pero deja entrever que existe una relación de proximidad física entre poblado y finca, lo que podría insinuar una traslación del nombre del uno para la otra; ya que afirma que el asentamiento humano es anterior a la hacienda (p. 116).
4. Finalmente, Macondo es el nombre de un juego de azar común en la fiestas de la región. Se lo describe como una suerte de bingo que se jugaba con un trompo o pirinola que llevaba grabadas seis figuras en sus costados, una de ellas, y con la que se vencía en el juego, era justamente el grabado de un árbol macondo, de ahí el origen del nombre del juego.

* También se ha sugerido que Macondo proviene de la unión de cóndo' (forma en que se pronuncia cóndor en el español caribeño) al prefijo ma-, usado en muchas lenguas africanas para formar plurales. Por lo tanto, Macondo significaría "cóndores". De la misma forma, un árbol, el Cavanillesia platanifolia tambien es abundante en la costa caribe colombiana y se le conoce como Macondo.
(De Wikipedia)

Y chupame bien la pija, nazi de mierda. ¿Sabías que Sergio Iturbe viene de "ser hijo del masturbe"? Peludo mugriento.

Nota: No tendría necesidad de putearte si no estuvieras en lo cierto. Pero igual, que sepa el mundo que te la comés doblada.

Demon/Cleaner dijo...

Ésa es la actitud! (La última parte, la que empieza con "Y chupame bien la...")
En cuanto a la primera parte, la del pelotudo de Dasso Saldívar, das ocote. Esa crítica aferrada a mundanidades. No podés creerte esa mierda.
Gracias por el comentario.

> Mr. X dijo...

Che, ¿qué pasó con el otro comentario, que parecía igualito, pero era más completo y mejorado? Publicalo culiadito...

Demon/Cleaner dijo...

Siempre con tus términos positivistas (evolucionistas).
No me llegó nada, salame.
Debe ser que el blogger no te registra.
Nadie te registra.
Tragaleche.

> Mr. X dijo...

O que lo borraste porque sos UN GRAN COME BALA que no se banca mi genialidad. Decía algo así como:

Cambios fonéticos al pasar una palabra del latín al castellano:

4. SIMPLIFICACIÓN DE LOS GRUPOS CONSONÁNTICOS.
- Simplificación de los grupos consonánticos complejos de consonantes geminadas ( mensam -> mesa / insula -> isla)
- En los grupos p, c, f y l se produce una ll ( flammam -> llama / clavem -> llave / pluviam -> lluvia)
- Grupos especiales: nasales, ll, ss y x. La combinación de consonantes nasales nn, mm, nm, mn, gn, ng ( cannam -> caña / damnum -> daño / signa -> seña) evolucionan a ñ pero el grupo mn producido por la caída de la sílaba postónica evoluciona a mbr ( hom(i)ne -> homne -> hombre). La ss y la x producen j ( vessicam -> vejiga / fixum -> fijo).

También le había puesto un enlace a "nazi de mierda". Y me despedía del siguiente modo: "Y ahora soltame la pija, que me tengo que ir." Seguro que lo borraste, cagón. Aparte no hay nada más gay que andar aprobando o desaprobando los comentarios.

me llaman Flor dijo...

tenía planeado hacer un comentario respecto a tu análisis relacionándolo con lo de Edipo a destiempo y el tirano cojo y análisis de ese tipo que muchas veces me parecen hasta un tanto absurdos o sin sentido. También quería hacer una crítica constructiva: el WARNING ponelo de un color llamativo, no le presté la atención debida y ahora voy a empezar a ir a la psicóloga 13 veces por semana. Sin embargo cuando entré para firmar lei firmas anteriores y no pude evitar reirme mucho y pensar "que culiá..." y hacer que se vaya de mi cabeza todo lo que había pensado en relación a lo de la cojera de los laertidas (o como carajo sea).

Javier Martínez Ramacciotti dijo...

Esteeeemmmm. En fin, exe y sergio: o se cagan a trompadas, o se cogen, pero ahórrense esas peleitas para el público. El post de sergio es lo bastante bueno como para prescindir de la boludez de de su autor y sus "enemigos". Lo dice un escritor, que sabe que muchas veces uno termina privilegiando la propia imagen por sobre el texto. Eso es Pop, y sergio sabe de lo que hablo. Ah! Y se la comen los dos.

GradoCero dijo...

ah pero que lindo los muchachos! entré porque vi 10 comentarios y sabía que el artículo iba a ser celebrado por otros también y me encuentro con esto!
Y como me encanta meterme donde no me llaman, estar en el ojo de la tormenta,como me gusta el quilombo y además intuyo que esto tiene muy muy en el fondo buena onda: vuelvo a reivindicar el escrito de Iturbe y su blog... la exposición de Mr X no es de ninguna consistencia (ni intelectual ni estética) o por lo menos así lo veo yooooooo
(espero no ser recontra remil puteada, soy sensible jeje)

> Mr. X dijo...

¡Esto es como un chat pero en un blog! Por mi parte, quisiera aclarar que disfruté mucho del escrito del "Loco de mierda" (¿acaso dije algo distinto en alguna parte?), más allá de su homosexualidad latente y que todo el tiempo quiera ensuciar con su avidez de pija a quienes lo rodean, incluso a seres honestos y decorosos como es mi caso.

Moncho: Las peleítas son la comidilla del pueblo, hay gente que anda buscando "soltame la pija" en el Google y viene a parar acá. Estoy muy curtido en esto del vedettismo, lo mejor de la vida es polemizar por polemizar y atacar la sexualidad de los demás. (Ya que en la vida real me lo prohibí -tampoco absolutamente...- desde hace un tiempo, que coincide con una entrada en mi blog.)

GradoCero: Jamás me rebajaría a discutir con especies inferiores. Ya demasiado tengo con esta mujer sincera, como para buscar conflicto con las demás.

Nota: Mr. X no es misógino (tengo amigas mujeres), ni homofóbico (tengo amigos fachos), ni homosexual (tengo amigos putos, como el Loco y Moncho), ni tampoco nazi (tengo amigos judíos a los que no quisiera que les amputen sus extremidades). Eso sí: a los negros, hay que matarlos a todos (tengo amigos negros, por eso digo). Incluso a los amarronados, pues muy posiblemente sufran de las mismas carencias biológicas que sus congéneres. Pero que quede claro que no estoy hablando del color de piel.

Petra von Feuer dijo...

Lo que yo no termino de entender es esa tendencia a opinar recurriendo a citas ajenas, esa especie de crítica inter e hiper textual. ¿Pasó de moda eso de tener la suficiente confianza en uno mismo como para expresarse sin necesidad de apoyarse en muletas ajenas? ¿Acaso ahora la "genialidad" pasa por manejar a la perfección la herramienta del argumentum ad verecundiam?

GradoCero dijo...

Es cierto, se está convirtiendo en chat, por ello es lo último que escribo( y por ende apelo a tener la última palabra).
Mr. X: me alegro que te haya gustado el escrito porque esta bueno bueno, más siendo sobre una novela y autor muy criticados, analizados, estudiados. La originalidad es + 10.
Y bueno -según vos- no sos misógino, homofóbico,homosexual, ni nazi pero sos discriminador y machista que no es poco.
Te convoco a leer en mi blog Buenos muchachos (las chicas de hoy son marketineras) y a que reflexiones hijo mio sobre la ofensa a la mujer

Sin más, me despido distraidamente de todos ustedes
Abrazos

> Mr. X dijo...

Dice Wikipedia (y si lo dice Wikipedia...):

Un argumentum ad verecundiam ("argumento dirigido al respeto" en latín) es una falacia lógica y un móvil retórico propio de la refutatio del discurso, e implica refutar un argumento o una afirmación de una persona aludiendo al prestigio de la persona opuesta que sustenta el argumento contrario y el descaro del que se atreve a discutirlo, en lugar de considerar al argumento por sí mismo. Como tal es lo que vulgarmente se denomina una descalificación, ya que pretende menguar la categoría de un argumento mediante la apelación a la escasa formación o prestigio de quien lo sostiene en comparación con el de su oponente. Puede considerarse una variante del argumentum ad hominem o argumento contra las características de una persona y no de un asunto. Un argumento ad verecundiam (y por tanto, falaz) tiene esta estructura:

1. A afirma B;
2. A goza de un prestigio o credibilidad por encima del que lo contradice,
3. Por tanto, B es cierto.

Como una técnica retórica, es poderosa con quienes se convencen con sentimientos en vez de con razones y por ello se usa a menudo, a pesar de su falta de sutileza, cuando se trata de apelar a masas poco instruidas. Es muy parecido al argumento de autoridad o magister dixit, que insiste más en el prestigio y valer de la persona que sustenta una opinión en vez de en el descaro o desvergüenza del oponente.
Tabla de contenidos
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* 1 Uso
* 2 Validez
* 3 Ejemplos
* 4 Véase también

Uso [editar]

Una falacia ad verecundiam consiste en afirmar que un argumento de alguien es cierto sólo por alguna característica del proponente en lugar de atender al argumento por sí mismo. Simplemente alabar o reconocer a una persona dentro de un discurso de otro modo racional no constituye necesariamente una falacia ad verecundiam. Debe quedar claro que el propósito del discurso es acreditar el argumento por las características de quien lo afirma, sin tener en cuenta las pruebas a favor o en contra.

Validez [editar]

Ad verecundiam es falaz cuando se aplica a la deducción, y no a la evidencia (o premisa) de un razonamiento. Puede aceptarse una prueba dependiendo de su origen por razones de credibilidad, pero aceptar una deducción basándose únicamente en su fuente es la falacia ad verecundiam.

Las premisas que alaben a una persona pueden existir en razonamientos válidos, aunque la persona alabada sea la única fuente de una prueba usada en uno de sus argumentos.

Ejemplos [editar]

Ejemplo falaz:

"Pero tiene que ser verdad. Lo ha dicho la tele".

Que un argumento haya sido difundido por un medio muy aceptado socialmente como es la televisión no dice un ápice sobre su veracidad.

Ejemplo no falaz:

"La mecánica cuántica tiene que ser un error. Lo dice Einstein".

Este argumento tampoco habría sido válido en la época en que Albert Einstein hizo tales afirmaciones. Einstein era un experto de enorme y justificado crédito en tales materias, y los postulados de la mecánica cuántica eran objeto de controversia en el momento. Pero que un argumento fuese difundido por un personaje muy aceptado tampoco dice un ápice sobre su veracidad. No obstante la ciencia actual ha demostrado la validez de los postulados de la mecánica cuántica. Pero el recurso a su autoridad como científico en ese momento habría sido falaz por sí mismo.
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Bien, agradecería que alguien me explique el supuesto "ejemplo no falaz", que yo lo veo tan falaz como el primero. ¿Error en el título y quisieron poner "otro ejemplo falaz"? Estúpida Wikipedia del orto.

GradoCero: Se despide Ud. con una invitación a medias, como cuando le dicen a uno "llamame" pero "olvidan" pasar el numerito. ¿Se cree que tengo tiempo para poner "Buenos muchachos" en el Google? (¿Y que me salga alguna película o serie?) Diga nomás el http que en dos o tres meses le doy el veredicto. Ah, y no soy machista ni discriminador. Era mentira lo de los negros. En realidad quisiera ver muertos a todos los musulmanes. Esos sí que no valen nada. Y lo de machista... es un recurso para obtener sexo y comida, una estrategia de supervivencia, que se le dice...

Lo último: "Cien años de soledad" lo leí prácticamente de un tirón. Es picante ese librito...(Lo que más me impactó fue el personaje -no soy bueno con los nombres y ya demasiado Google por hoy- que la tenía muy grande y se fue con una gitana del circo.) ¿Mezclé todo? ¿Eso me hace gay?

Petra von Feuer dijo...

No hay caso...será que nunca entendí las vanguardias.

Demon/Cleaner dijo...

Sí. Eso te hace gay.

Demon/Cleaner dijo...

Yo tampoco entiendo las vanguardias: parecen novedosas pero terminan siendo tradicionalismos baratos, meros "ismos" que se acumulan en torno a una disciplina.
Todo mal...
Me deprimí.
Bajón...