27.4.07

Respuesta a la carta... (Por Analía Cora Bastos)

Estimado Horacio:
El celular se mueve por error, ya no sé qué hacer...y es que no quiero que suene más, ni que reproduzca el movimiento errado del nuevo dispositivo. He visto centrifugar al secarropa durante toda la madrugada de anoche, la bomba de pintura justo estalló entre las prendas blancas que se querían secar pero no centrifugar. Se imaginará que los botones de cerámica son tóxicos para las camisas de los policías que allanaron mi búnker y pretendieron administrar esos botones como mero detalle estético, creo que no saben que eran botones para pantalones y ahora estarán siendo estrangulados por un pantalón en su torso. Me enteré de esto por el seguimiento satelital. Lo único que me es fiel ahora es el microondas que sigue calentando lentamente las moléculas de agua para que pueda tomar un café, ...pero el sensor que extrae la humedad...al tiempo que trabaja el microondas. Le dispenso de mi relato, el celular sigue sonando, parece una pesadilla.

Alejandro.

25.4.07

Futurismo de Marinetti


"Cada 5 segundos cañones de asedio destripar espacio con un acorde ZANG-TUMB-TUUUMB amotinamiento de 500 ecos para roerlo, desmenuzarlo, desparramarlo hasta el infinito. En el centro de esos ZANG-TUMB-TUUUMB despachurrados amplitud 50 kilómetros cuadrados saltar estallidos cortes puños baterías de tiro rápido Violencia ferocidad regularidad esta baja grave cadencia de los extraños artefactos agitadísimos agudos de la batalla Furia afán orejas ojos narices ¡abiertas! ¡Cuidado! ¡Adelante! qué alegría ver oír olfatear todo todo taratatatata de las metralletas chillar hasta quedarse sin aliento bajo muerdos bofetadas traak-traak latigazos pic-pac-pum-tumb extravagancias saltos altura 200 metros de la fusilería Abajo abajo al fondo de la orquesta metales desguazar bueyes búfalos punzones carros pluff plaff encabritarse los caballos flic flac zing zing sciaaack ilarí relinchos iiiiiii pisoteos redobles 3 batallones búlgaros en marcha croooc-craaac (lento) Sciumi Maritza o Karvavena ZANG-TUMB-TUUUMB toctoctoctoc (rapidísimo) croooc-craaac (lento) gritos de los oficiales romper como platos latón pan por aquí paak por allí BUUUM cing ciak (rápido) ciaciacia-cia-ciaak arriba abajo allá allá alrededor en lo alto cuidado sobre la cabeza ciaak ¡bonito! Llamas llamas llamas llamas llamas llamas presentación escénica de los fuertes allá abajo detrás de aquel humo Sciukri Pasciá comunica telefónicamente con 27 fortalezas en turco en alemán ¡aló! ¡¡Ibrakim!! ¡Rudolf! ¡aló! aló, actores papeles ecos sugerentes escenarios de humo selvas aplausos olor a heno fango estiércol ya no siento mis pies helados olor a salitre olor a podrido Tímpanos flautas clarines por todos los rincones bajo alto pájaros piar beatitud sombras cip-cip-cip brisa verde rebaños don-dan-don-din-beeeé Orquesta los locos apalean a los profesores de orquesta éstos apaleadísimos tocar tocar Grandes estruendos no borrar precisar recortándolos ruidos más pequeños diminutísimos escombros de ecos en el teatro amplitud 300 kilómetros cuadrados Ríos Maritza Tungia tumbados Montes Ródope firmes alturas palcos gallinero 2000 shrapnels brazos fuera explotar pañuelos blanquísimos llenos de oro srrrrrrrrr-TUMB-TUMB 2000 granadas lanzadas arrancar con estallidos cabelleras negrísimas ZANG-srrrrrrr-TUMB-ZANG-TUMB-TUUMB la orquesta de los ruidos de guerra inflarse bajo una nota de silencio sostenida en los altos cielos balón esférico dorado que supervisa los tiros...

24.4.07

Carta...

Querido Alejandro:
¿Qué se cuenta? Mecánicamente, dígame cómo se resuelve este diseño: un secarropas hecho de un secarropas no centrífugo sino con resistencia de calor sumado a un microondas que calienta sólo las moléculas de agua; más un sensor para extraer la humedad; más el compromiso de la empresa por cambiarle infinitamente los botones de metal de los jeans por otros de cerámica para poder vender el producto.


Otra cosa, un detector de movimiento para electrodomésticos de modo que lo llama a uno al celular para saber qué está pasando en la casa y de ahí entoceses (sic); éste iría colocado en el mismo electrodoméstico. Y también por seguimiento satelital. Evitemos la posible bomba de pintura cuando éste se moviere. Imaginemos que si se mueve por error, simplemente te llama al celular.

Suerte.

Horacio

1.4.07

Claroscuro oscuro claro.

Se levantó en un anonimato que se perdía en donde mirara. El colchón le era ajeno como simplificando el desconocimiento de toda la habitación, quizá era una sinécdoque de la ignorancia acerca de su situación espacio-temporal, pero con la falta de esta ubicación le hubiera resultado difícil cualquier tipo de manifestación motriz, cuestión que lo mantuvo en su lecho mientras se entusiasmaba en el posible reconocimiento de aquel lugar.
A veces se perdía en alguna cosa que estuviera colgada de esa pared abigarrada de calamidades estéticas, manchas de humedad combinadas con adornos dorados y extemporáneos.
En esta búsqueda, se empecinaba particularmente por encontrar la puerta, o al menos una ventana, que le devolviera un poco de información acerca de cómo había entrado a la habitación en cuestión.
La pared no podía dosificar de esa manera la luz violácea que dejaba pasar -en un cúmulo de preguntas acerca de los materiales de los cuales estaba compuesta-, pero lo hacía permanentemente, sin horas ni movimientos de sombras. Luz inmanente, pareciera. Saliendo de una superficie maciza e impermeable a los fotones, también pareciera.
Pero si es así, ¿por qué mierda dejó entrar la luz, despotricando contra lo que él pensaba acerca de las paredes con respecto a su intransigencia fotónica?
Se llevaría bastante bien con esa pared, con esa impermeabilidad, a menos que siguiera iluminando a pesar de la fotofobia consuetudinaria.
No podía pasar otra cosa: romper todo, dejar bien en claro que el orden, las cosas puestas paralela, perpendicular, u oblicuamente -a 45 grados- es una cosa muy cultural, una dualidad que no se corresponde con la multiplicidad, la materia en su forma correcta, que no paga la "hybris" de no ser una luz ni dos ni tres, sino todas. Y ninguna.
Ningún "algo" saltaba a la vista, salvo el hecho que nada saltaba a la vista. Nunca nada salta a la vista, nunca nada se empeña en dejar de mostrarse, como en una epopeya de existencias sensuales, perpendiculares a lo que sería la materia de lo que están compuestas, hilemorfismo que se contempla con categorías melodramáticas.
Luego visitaría uno a uno los rincones de su tempestad cognitiva, se despreocuparía de su interioridad separada de las cosas ajenas, y se propondría una homologación conceptual con el entorno. Vaciaría las prerrogativas, las lavaría de sus contentos vítreos y las dejaría secar a la luz de la inmanencia de aquella luz que no venía de ningún lado. Lo raro de la luz sin su correlato sombrío, es justamente eso: tener un correlato sombrío justamente cuando no hay sombras a quienes echarles la culpa, nada de imputabilidades metafísicas que descansen en una petición de principio. Eso mismo: echarle la culpa de pedir un principio, la culpa de no secarse las lágrimas para volver a llorar por la falta de puertas y de ventanas, "petición de aberturas", la llamaría si me pidieran conceptualizarlo de alguna manera.
Lo que queda es llorar hasta cansarse y hacerse amigo de esa habitación, husmearla centímetro por centímetro hasta quizá prefigurarse que el infierno no son los otros, sino el hecho que estén al lado, quizá tocarlos, besarlos, morderlos y sacarles un pedazo ensangrentado, y aun así, saber que las cosas no vienen por ese lado...
Las cosas no vienen de ningún lado ni van hacia ninguna parte, y menos cuando la luz es la verduga de la soledad que se hace independiente, panteísta y correlativa a otras soledades que no se tocan.
La sangre, el calor del otro, muchas veces podrá distorsionar nuestras teorías solipsistas, pero andá y decile a este tipo que piense en otro, que se piense como un otro, a ver qué te dice...


Sergio A. Iturbe
01/04/07
(¡La puta, hay cábala triádica hasta en la fecha, me cago en la dialéctica hegeliana!)

28.3.07

1984 (George Orwell) Fragmento...

Con frecuencia se entregaban ambos a ensueños de fuga. Se imaginaban que tendrían una suerte magnífico por tiempo indefinido y que podrían continuar llevando aquella vida clandestina durante toda su vida natural. O bien Katharinemoriría, lo cual les permitiría a Winston y Julia, mediantes sutiles maniobras, llegar a casarse. O se suicidarían juntos. O desaparecerían, disfrazándose de tal modo que nadie los reconocería, aprendiendo a hablar con acento proletario, logrando trabajo en una fábrica y viviendo siempre, sin ser descubiertos, en una callejuela como aquélla. Los dos sabían que todo esto eran tonterías. En realidad no había escapatoria. E incluso el único plan posible, el suicidio, no estaban dispuestos a llevarlo a efecto. Dejar pasar los días y las semanas, devanando un presente sin futuro, era lo instintivo, lo mismo que nuestros pulmones ejecutan el movimiento respiratorio siguiente mientras tienen aire disponible.

23.3.07

No more tears (gritos nocturnos e inefables)

Hay un problema en esta manera de escribir: uno convalece hasta que la hoja se termina, hasta que resplandece el propio ánimo como para desesperar y prometer otros infiernos de contratapas que oscurecen ante la mirada del otro, como ante una pecera manifiesta en uno de sus componentes, como valiéndolo en un pestañear de calamidades, espeleologías zoológicas, aumento de la propiedad rural y la preponderancia de un manifiesto…
En un tiempo muy remoto, perdido sin querer bajo la frazada del quizás pueda ser, se remonta la historia de los desdenes. Desde necesidades, desde Nescafé, desde-nes. Aseguro la intemperancia del tiempo, se liquidan vanas hacia otra madriguera, rodeándolo.
Pernoctarán los conceptos hasta comunicar, eternidades sin dormir buscando su referente, su peregrinar por la celulosa es una intención tallada por lo que se supone. No creas en los papeles que se vuelan, no sufras porque las hojas se escapan de la encuadernación.
Sería sufrir por la potencialidad del infinito, sobre los planeamientos que envuelven a la muerte, por pseudónimos que no se van a conocer, ridículo ponerle un pseudónimo a un cadáver, irrisoria la soledad subterránea, pilas de diarios que ya volaron como la bruma oscura. La pretensión de un artefacto, la apriorística postulación de una sustancia, se debilitan para degradarlo, se yuxtaponen para la homologación a otro.
Fijate en la luz que inunda la posteridad, una estadística de discriminación de anteproyectos, la perorata de un accidente, la anguila eléctrica en la depresión, con palacios de intenciones, de participaciones.
La lluvia tendría que caer más fuerte, no es cuestión de eliminar el dolor porque sí, porque a una física no planificada se le ocurre. La lluvia cae y no duele, la miseria en la cuenca de la mano con gotas, apelando a la erradicación de precipitaciones pusilánimes.
Llega el momento que se dispone fuera del tiempo, como toda adquisición de debilidades, y le nefrega la casualidad de pertenecer a ese otro que no obedece, que se cree libre y actúa en consecuencia, al que lo desfavorece la actual precomprensión de las cosas, como la utilización de un verbo en decadencia, por sustantivarse, por cristalizarse en la manera objetiva de suponer el movimiento.
Si tuviera que escribir acerca de la materia, te diría que química, que esto está mal y que me desagrada lo que sos.
Tengo la melancolía en pretéritos circunstanciales, en un circo trivial con mimos que rara vez se observan. Una cobardía, un subtítulo, una frenada moral a tiempo, la remanencia de un final, la colaboración de la tapas.
La decadencia es todo un logro, fracaso de soledad. Tu recipiente se chorrea, se pierde para no volver, la moral se desvanece, me cago en la masonería, le pusieron algo a la yerba, a la bombilla, a la nostalgia ahogada.
Se mojará al principio, pero sabe nadar. No es nada que no devenga cuero de cobra, plataforma de irregularidades, pinceladas de advenimientos, y si te miento te violento.
Me violento. Viento lento. Viento en Toledo, ¡bien, Toledo!
Si pincelás una alfombra no la entenderás, se pondrá parcial, vivencial, transparencial, vaciedad de los conceptos que nos brinda la comprensión, pedofilia inversa…
Sin embargo, los gatos duermen, no gritan. Son circulares, pausan las terminales, se convierten en excentricidades, en parlamentos de deliberaciones, politiquería poética, oral y vacua.
¡Vacía!
Decidí algo, casi cuando la espalda me lo permita, al fin que tanto temía, la cadena que tanto roía, los hilos de los cuales dependía, acaban en la muerte que se desempeña por el momento.
A veces, tengo miedo que la muerte me sobreviva…

Sergio A. Iturbe
23/03/07
1:20 a.m.

(Se acaba de esfumar lo que quedaba en el concepto de comunicación efectiva…)

21.3.07

Las consecuencias se hicieron ostensibles.

Las consecuencias se hicieron ostensibles, tu cara en una vociferación ahumada de contemplaciones a-lógicas, un semantema flotando en un cubículo con diplomas y el humo que tiende hacia el reflector que voltea como arisco, como desaprobado por unos ojos que no lo quieren ver. Son cuatro ojos que no lo quieren ver, y es todo un reflector el que atrae con su elucidación la platea de conformidades en el contexto del confort habitacional, en la recámara del no-mundo que pide con clemencia la traba de una puerta, trabar la puerta con una escultura-en-potencia, el arte como propósito, como intención nunca provista de acciones prácticas, ni de hechos que lo realicen de una vez por todas, en una vez que contiene todas sus conclusiones necesarias, sus argumentos que justifiquen un humo que tiende a la luz, presión anormal, situación onírica y dioses de cosmogonías diversas.
La puerta se vuelve un poco más pared, si vale el adjetivo, un promisorio ocio que nos ve desde arriba y a vos que no te puedo creer, no te salvás de la alteridad, pero como tal.
La alteridad, esa que se hizo práctica a través de un poco de teoría impuesta y europea, no se condice con el intercambio que aplaude, el que se sobresale de mi entidad y no vuelve, no quiero que vuelva...
Vacío de un panteísmo que no sirve, se atacan las pocas reservas que quedan y se desayunan entre sí casi como evitándolo. ¿Evitar qué?
Una cortina devuelve ese azul que sabés y te denota, te dibuja de un lado, y se acabó. Eso de venir desde un desierto, no te queda, te esfumás en la arena y después se toma en consideración, se pone a disposición de la justicia personal, unos eufemismos que nos muestran veloces a la hora de encarnar un personaje y después no.
Verás un azul ni bien termines de ver esto, un azul lóbrego, inestable y hasta claro, te diría...
No temas... ya se va...

Sergio A. Iturbe

Hoy no es un buen día.

Ahora sé cómo son las cosas.
Una vez más la lámpara quedó encendida, los modales desaparecieron y el whisky se hizo un poco dueño del ambiente. Se me declaró, el muy atrevido, la desolación hace cosas terribles, eternidades borgianas en una ducha, una bañera, y un Apóstol gritando obscenidades como si existieran las malas palabras, un poco de contacto con una calle de tierra, una absorción de caracteres previsuales, y una despedida donde comienza lo otro.
Un poco de vacío -se entiende- hizo falta para descubrirlo: estoy solo. Solo. Soledad celeste, donde ni el azul ni el blanco son protagonistas, sino uno con el que se teje un poco lo que llamamos “Violencia Existencial”. Vacío premeditado –si no, no vale- y la maldita ventana que osa ver el humo que sale, destrozarlo, vestirlo de transparencia y hacer como si no existiera. Una joda, si lo pensamos bien. No queda otra. Se sabe...
Las despedidas no son para macabros, ni para incestuosos. Preferiría no preferirlo, pero si no queda otra...
Vaciar el sentido de una vociferación de tanto pronunciarla lo delata, se mofa de nuestro jueguito, el muy hijo de puta.
Es prematuro –pareciera- este mendigar luz a una ventana, no es de la clase de cosas a la que le pido utopías, por más viciosa que se plantee la falacia.
¡Bienaventurados los que no escriben, porque no ven sus pensamientos ni sus palabras impresas, diciendo cosas en una instancia en que media la caridad de poner firmas y de tomarlo como insinuado, como apoteótico, o vacilando un rato, como mormón ante adolescente lector de Nietzsche! Un truco para disfrazar el idioma de vínculos con lo trascendente, recurrencias al infinito, prevaricato impune, saliva negra de tanto escupir por la ventana.
Me respeto de a ratos, cuando miro por esa vasija de cabildos en construcción, y ya no hay nada que perder que no sean argumentos, vaciados a velocidades descomunales, vicios estériles que encarecen la existencia en un hálito como de bilis, negra de tanto humo vacío, todo vacío, nada está lleno, la saciedad como concepto, la Nada como concepto, y un ejemplar de la “Crítica de la Razón Pura” bajo el brazo, condescendiendo con el truco más desacreditado de la historia: postular una moral, y por un rato sentir la posibilidad de estar bajo las propias estrategias de enunciación, con la debida parafernalia de héroes descansando plácidamente en la bibliografía.
¿Ya te vas? ¿Te desconcierto con mi música de verdades que penden de absoluta desidia?
¿Entrarás al amanecer por un desvelo a pedir que me calle? ¡Calle usted, estúpido, que se desvela la microfísica del alarido a conciencia!
El almanaque me acaba de mostrar un mes que aborrezco, uno que se codea con las convenciones y con las personas involucradas.
Vea lo que se hace con un poco de comedia vengada, devengada de los gastos de planillas, papers de divulgación y la carne molida reventada más de lo que se podía, en una vereda de sirenas y desborde publicitario.
A veces parece un favor esto de la ventana, la pienso como si su existencia fuera necesaria, como si fuera el-motor-que-no-se-mueve-ni-a-palos, al que hay que terminar por descartar, a menos que la de...porque...se fue el aliento, lo que terminaba manteniendo a duras penas como autor de una legalidad intelectual, una ciencia de asignación de estilos, según el contexto...no te vayas a olvidar del contexto...

Sergio A. Iturbe (05/03/07)
(Dedicado involuntariamente a Ramiro Martinez, por lo premonitorio que tiene la literatura...)

19.3.07

Sin razón (Amalia Iglesias)

He interrogado hasta el amanecer al pozode las preguntas.
Es mentira que el corazónsepa decirse mejor en esa sombra.
He interrogado a la memoria y al camino,
y al cielo turbio que coagulaba dudas.
Pero no bastaba crecer en los escombros del verbo,
ni formular la cicatriz reciente.
Un paisaje de puertas: entran y salenlas mascarillas de la muerte.
Un paisaje de paredes que respiran,
de paredes taladradas por sus ojos insomnes.
Busca inútilmente el rostro y su verdad,
para que el miedoaprenda a descifrar más despacio los pasos.
Una respuesta bastaría para narcotizarla angustia,
o el sopor de ser gota a gota un espectro.
Buscas las piezas del puzzle que faltaban,
amontonas los trozos pero se quedan fuera los detalles.
Una respuesta sólo bastaría...
Pero en los pasillos de la noche sólo escuchas
ese ruido de pies acostumbrados a arrastrarse hacia los desiertos.

Boletín de cursos de primavera. (Woody Allen)

De Cómo acabar de una vez por todas con la cultura.

La cantidad de anuncios de cursos universitarios y de cursos por correspondencia para adultos que hacen su aparición diaria en mi buzón ha acabado por convencerme de que debo figurar en alguna lista especial para retrasados mentales. No es que me queje; hay algo en una lista de cursillos de perfeccionamiento que provoca mi curiosidad con una fascinación que hasta ahora sólo me había producido un catálogo de accesorios de luna de miel llegado por equivocación a mis manos desde Hong Kong. Cada vez que leo el último boletín de cursos de perfeccionamiento me vienen enseguida ganas de plantarlo todo y regresar a la escuela. (Hace muchos años, fui expulsado de la universidad, víctima de acusaciones sin pruebas, no muy distintas a las que alguna vez le endilgaron a Al Capone.) Sin embargo, hasta la fecha sigo siendo un adulto inculto e imperfecto; por eso, ahora, se me ha ocurrido redactar un boletín imaginario, primorosamente impreso, que condensa más o menos todos los boletines existentes.

Cursos de verano

Teoría económica: aplicación sistemática y evaluación crítica de los conceptos analíticos básicos de la teoría económica. Se presta especial atención al dinero y para qué sirve. Funciones productivas de coeficiente fijo, curvas de costos y de presupuestos; eso durante el primer semestre; el segundo está dedicado al gasto y a aprender cómo tener una billetera bien ordenada. Se analiza el sistema de reserva federal y se entrena a los estudiantes avanzados en el método apropiado para rellenar un formulario de depósito. Otras materias: inflación y deflación -como vestirse en cada caso, créditos, intereses, cómo hacer suspensión de pagos.
Introducción a la psicología: la teoría del comportamiento humano. Por qué a ciertos hombres se les llama "individuos encantadores" y a otros sólo se los quiere matar a palos. ¿Existe una división entre cuerpo y espíritu, y, de ser así, cuál es preferible? Se discute sobre la agresión y la rebelión. (Para aquellos estudiantes que sienten interés especial por estos aspectos de la psicología se aconseja cualquiera de los siguientes cursos de invierno: Introducción a la hostilidad; Hostilidad intermedia; Odio avanzado; Fundamentos teóricos del asco.) Se considera en particular el estudio de la conciencia como opuesta a la inconciencia, y se dan muchos consejos útiles para permanecer conciente.
Psicopatología: tiene por objeto llegar a la comprensión de obsesiones y fobias, incluyendo el terror a ser atrapado de improviso y rellenado con carne de cangrejo; de la repugnancia a devolver un servicio de tenis; y, finalmente, de la incapacidad de pronunciar la palabra mackinaw en presencia de damas. Se analiza también el impulso que lleva a buscar la compañía de castores.
Filosofía I: se lee a todos los autores, de Platón a Camus. Se estudian los siguientes temas:
- Ética: el imperativo categórico, y seis maneras para que funcione bien.
- Estética: ¿es el arte el espejo de la vida, o qué?
- Metafísica: ¿qué le pasa al alma después de la muerte? ¿Cómo se las arregla?
- Epistemología: ¿es cognoscible el conocimiento? De no ser así, ¿cómo podemos saberlo?
- El absurdo: ¿porqué a menudo la existencia es considerada absurda, en especial por hombres que usan calzado marrón y blanco? Se estudia la multiplicidad y la unicidad y cómo se relacionan entre sí. (Los estudiantes que logren la unicidad podrán pasar a la duplicidad)
Filosofía XXIX-B: introducción a Dios. Confrontación con el Creador del Universo por medio de conferencias informales y paseos por el campo.
Las nuevas matemáticas: la matemática tradicional ha sido declarada superada después del reciente descubrimiento de que durante siglos hemos escrito el número cinco al revés. Esto ha llevado a una revisión de la idea según la cual contar era un método para ir de uno a diez. Se enseña a los estudiantes los más avanzados conceptos del álgebra de Boolean, y ecuaciones que antes eran insolubles son resueltas bajo amenazas de represalias.
Astronomía fundamental: un estudio detallado del Universo y de su cuidado y limpieza. El sol, que está hecho de gas, puede estallar en cualquier momento y acabar con todo nuestro sistema planetario; se informa a los estudiantes acerca de qué puede hacer el ciudadano medio en tal caso. Asimismo, se les enseña a identificar varias constelaciones como el Gran Carro, El Cisne, Sagitario el Arquero y las doce estrellas que conforman Lúmides el Vendedor de Pantalones.
Lectura veloz: este curso aumentará la velocidad de lectura un poco más cada día hasta el final del curso; en ese momento el estudiante deberá leer Los hermanos Karamazov en quince minutos. El método se basa en echar un vistazo a la página y eliminar del campo visual todo menos los pronombres. Pronto se eliminan también los pronombres. Poco a poco se alienta al estudiante a echarse una siesta. Se disecciona una rana. Llega la primavera. La gente se casa y muere. Pinkerton ya no regresa nunca más.
Musicología III: se enseña al estudiante a tocar 'Cielito lindo' en su flauta de madera; rápidamente progresa hasta llegar a los Conciertos de Bradenburgo. Luego, lentamente, vuelve a 'Cielito Lindo'.
Cultura musical: para 'oír' correctamente una gran obra musical se debe: (1) saber el lugar de nacimiento de compositor, (2) ser capaz de distinguir un rondó de un scherzo y probarlo en la práctica. La actitud es importante. Sonreír significa malos modales, a menos que el compositor haya querido que su música fuera graciosa, como en el caso de Till Eulenspiegel que contiene numerosas bromas musicales (aunque el trombón acapara los efectos más cómicos). Asimismo, el oído debe estar entrenado, ya que se trata de un órgano que se despista con gran facilidad. La gente suele tener poco oído. Según como se colocan los auriculares estereofónicos es como si tuviesen una nariz en lugar de oreja. Otros temas incluyen: la pausa de cuatro compases y su potencial como arma política. Canto Gregoriano: cuántos monjes mantienen el ritmo.
Escribir para el teatro: todo drama es un conflicto. El desarrollo de los personajes es también muy importante. Asimismo lo que dicen. Los estudiantes aprenden que los discursos largos y aburridos son tan eficaces como los breves y divertidos que parecen cumplir con creces su cometido. Se investiga la psicología simplificada del público: ¿por qué a menudo una obra de teatro sobre un viejo personaje, llamado Gramps, capaz de inspirar ternura, no es tan interesante en el teatro como contemplar la nuca de otro espectador y tratar de que se dé vuelta? Asimismo se investigan aspectos interesantes de la historia de las tablas. Por ejemplo, antes de la invención de la cursiva, se confundían con frecuencia las indicaciones de escena con el diálogo y a menudo grandes actores se encontraban diciendo 'John se pone de pie, cruza hacia la izquierda'. Naturalmente, esto causaba grandes desconciertos y, a veces, una mala crítica. El fenómeno se analiza en detalle a fin de que los estudiantes no comentan estos errores. Texto obligado: de A.F. Shulte, Shakespeare: ¿fue él cuatro mujeres?
Introducción a la asistencia social: un curso programado para el asistente social que quiere trabajar en 'la práctica'. Los temas tratados son: cómo organizar equipos de baloncesto con bandas callejeras y viceversa; parques recreativos como medio de prevenir la delincuencia juvenil; cómo lograr que homicidas en potencia se dediquen al patinaje sobre hielo; la discriminación racial; los hogares destruidos; ¿qué hacer en caso de ser golpeado con una cadena de bicicleta?
Yeats y la higiene dental, un estudio comparativo: se analiza la poesía de William Butler Yeats en el contexto de un cuidado odontológico adecuado. (El curso está limitado a un número limitado de estudiantes.)